viernes, octubre 27, 2006

Octubre se va y deja la nieve.

Es toda una experincia ver que con el sol ya no se puede estimar precisamente la hora del día. A diferencia de Barranquilla y dependiendo de la época, en Suecia el sol puede salir a las tres de la mañana, o bien, a la hora del almuerzo el cielo puede tener ese tono azul marino que recuerda las tardías horas del alba ecuatorial.
Pero yo, que soy una persona de origen equidistante a los polos, estoy encantado con el cambio de latitud y lo que trae consigo, entre otras tantas cosas, las temperaturas extremas y los colores de temporada. Ahora puedo ver cómo mis 5 sentidos trabajan para desglosar aquello que es nuevo para mí. Además del lógico tacto gélido de la época, mi oido capta el caer del cielo, mi gusto se afecta por su propio tacto y por los cambios de cosechas, en fin, luego de ver lo que veo ahora, sé que los colores sirven también para tener una idea de cómo está el ambiente más allá de la ventana que nos abriga. En Barranquilla la exigencia a los sentidos es mucho menor ya que no hay cambios radicales entre épocas o zonas; sólo el oído y el tacto parece inmutarse en medio de los ires y venires de los vientos, las lluvias y los sonidos de barrio.
Ahora sé que el blanco no es un color exclusivo para los matrimonios o para las palomas de los actos protocolarios; el blanco significa frío y significa nieve. Ahora, mejor nunca antes dicho, lo veo todo claro. Ahora sé que no es tanto el frío sino el abrigo, que no es tanto el tamaño sino lo comunicado, que no es tanto lo rubio sino lo experto.

viernes, octubre 20, 2006

¿Cuántos?

- ¿Quién es?
- No sé, llegó conmigo.
- ¿Qué hace aquí?
- Supongo que quiere entrar.
- ¿Para qué?
- Pregúntele.
- ¿Quién eres?
- Respóndale, a lo mejor lo dejan pasar.
- ¿No habla?
- A lo mejor no oye.
- ¿Para que viniste?
- No me mire a mí. Que él no hable no es culpa mía.
- Hago lo que debo.
- Pues déjeme pasar a mí por lo menos. Yo no lo conozco.
- ¿Y dónde está?
- ¿Quién?
- El otro.
- ¿Cuál?
- Siga.

Barcelona.
27-01-06

martes, octubre 10, 2006

Una nueva etapa

El dieciséis de agosto; después de haber explicado a mis amigos mil y una veces que no me iba a Suecia sino hasta mitad de mes; luego de haberme quedado unos días en casa del macondiano Mauricio; luego de presenciar la temporada más lluviosa en mi estadía en Barcelona; ahí estábamos nosotros, David y yo, despidiéndonos de nuestro amigo “Chicho” quien cordialmente se ofreció a llevarnos al aeropuerto del Prat. Tomé mi pasaporte y lo abrí una vez más para verificar que el pasabordo estuviera adentro. Me acerqué a los separadores y nuevamente miré a nuestro único acompañante aquella mañana. Después de decirnos: “hey pela’os, conozcan gente, que esa vaina es lo más bacano”, Mauricio se alejó con su tumba’o característico, pelo de recién levantado y ropa del día anterior*, en fin, como un barranquillero. David por su parte caminaba con su parsimoniosa elegancia, delante de mí, en la fila del detector de metales. Menos mal tengo la costumbre de poner todos los metales y el celular en el maletín, así no tengo que estar mostrando la menudencia a, quienes detrás de mí, esperan que pase rápido. Eran alrededor de las nueve de la mañana y, para ser esa hora, había mucha gente en el aeropuerto. Pasamos los últimos minutos en Catalunya mirando si las camisetas del Barça estaban más baratas debido al cambio de temporada y burlándonos de las más recientes anécdotas como si tesoros de nuestra niñez fueran. Luego de unas palabras en catalán, escuchamos por el altavoz la versión en español del aviso de que el vuelo se retrasa cuarenta minutos. Pudimos soportar dicha espera riéndonos de que el muchacho quien le correspondió decir el aviso en inglés sólo pudo decir good morning.
Tres horas de vuelo hasta Estocolmo, recogida y nueva entrega de maletas, media hora de espera, y una hora de vuelo a Luleå**, fue el preámbulo de nuestra aventura nórdica. María Ericsson nos recibió en el aeropuerto y nos llevó a casa de su padre; cenamos, hablamos, jugamos settlers y luego fuimos a casa de su madre en el otro extremo del pequeño lago. Maria había sido nuestra compañera en algunas clases en el primer semestre del 2006 en Barcelona. Las casas de sus padres están en un pueblo a hora y media de la ciudad, y nos llevó allá porque a la hora que aterrizábamos en Luleå, ya han cerrado la organización que nos entregaría las llaves de nuestras habitaciones. Una manta gruesa y paredes de madera nos permitieron dormir en casa de María. Luleå tiene noches frías a pesar de estar en verano, y más con la poca densidad urbana y grandes praderas que permiten un total flujo de las corrientes heladas alrededor de los edificios.
Una vez instalado en mi austera pero amplia habitación, me dediqué a prepararme para el día siguiente con papeles, alimentos y demás; pero ya entre maletas vomitadas, un colchón desnudo y la sensación de “esta no es mi casa” en el cuerpo, sentía la satisfacción de haber dado ese siguiente paso, de haber recorrido los kilómetros que me separaban de la siguiente etapa. En ese momento volvían a tener sentido las trasnochadas previas a los exámenes, las interminables y aparentemente poco productivas horas de inglés, etc. En ese momento se sentí cómo la felicidad llena los vacíos que deja lo que me entristece. En ese momento deseé que fuera mañana. Pero el mañana… eso serán otras notas.

*Hago la salvedad de que era realmente temprano y no tuvimos mucho tiempo ni necesidad de arreglarnos.
**Se pronuncia más bien como Luleo.

Si quieres saber más, lee un complemento de la historia narrada por David Pino.
Memorias del primer año.

viernes, octubre 06, 2006

Un propósito

No tengo perdón. Ahora que tengo el Internet a la mano debería actualizar más… lo de siempre. Lo que hago es sacar un post muy de vez en cuando. A veces es porque estoy ocupado, a veces porque no estoy en la casa, a veces por pereza, a veces porque simplemente no sé qué escribir. Sin embargo, si administro bien mi tiempo ya no tendría excusas porque siempre hay algo de que hablar.

Las primeras cosas que se me vienen a la mente son, por ejemplo, qué estará pasando en Colombia con el “nuevo” presidente (porque aunque se vea que es el mismo, se siente siempre alguien diferente) y el siempre impalpable proceso de paz; el mototaxismo fenómeno creciente e imparable que si merma es por mutación tal como lo hace un virus contemporáneo; o la preocupación directa que me causan las consecuencias dejadas por el tornado en Barranquilla. Por otro lado, ya que ando de este lado del charco, debería estar comentándoles de mis experiencias nuevas…

Pido excusas entonces por haber dejado este medio de comunicación sin respaldo. Me propongo (mas no prometo) escribir por lo menos una vez a la semana. De esta forma podré estar más en contacto con ustedes y ustedes no me perderán la pista.

De paso aprovecho para recordar que me encuentro en Suecia y no en Suiza, como ya varias personas han afirmado.

Hasta luego y esperen algo pronto. Yo lo espero.

martes, julio 18, 2006

Nací en Barranquilla


He nacido en Barranquilla. Sus 11º latitud norte y ubicación entre el río Magdalena y el océano Atlántico hacen de Barranquilla una ciudad calurosa y húmeda. Pero el clima no ha sido impedimento para que la ciudad haya crecido en los últimos 200 años como una de las más importantes de Colombia y, sobre todo, de la rica región Caribe.
Recuerdo aquellos días de salsa, merengue y vallenato; días de baile, ron y cumbia; días de playa, brisa y sol; días chéveres, buenos y sabrosos.
(post importado íntegramente el 25 de agosto de 2010 del extinto blog 13deseptiembre.blogspot.com)

miércoles, julio 12, 2006

Inauguración del Museo 13 de Septiembre*

El día 12 de Julio de 2006 se abre al público el museo virtual "13 de Septiembre". El museo se crea con el fin de mostrar algunos recordatorios de las vivencias de Carlos Mario Soto Montaño quien el 13 de Septiembre de 2005 pisa por primera vez Barcelona y comienza a valorar más y mejor lo que dejó en su natal Barranquilla.
Se invita al público a visitar el sitio y recordar con Carlos Mario aquellos momentos memorables de su vida.
(post importado íntegramente el 25 de agosto de 2010 del extinto blog 13deseptiembre.blogspot.com)
(título original "INAUGURACIÓN")

viernes, julio 07, 2006

Un Programilla

Ahora que tengo internet en mi casa debería tener más actualizado el blog pero no es así. De todas formas el internet en casa sirve cuando estas con algo de tiempo libre y quieres cacharrear un rato. Es así como en estos días me dí cuenta que los mapas de Google han sido actualizados en los últimos meses. Barranquilla no se veía más que como un conjunto de manchitas donde a duras penas se distinguía el Magdalena y el "Roberto Meléndez". Ahora se ven con suficiente calidad las calles más importantes y otros detalles importantes. Se puede ver como la avenida Murillo se tuerce de manera grosera lo cual no se nota mucho al recorrerla a pie y vista humana. Se puede ver incluso la trayectoria y longitud del tajamar de Bocas de Ceniza.
Este programilla se encuentra en línea como http://maps.google.com/ y también existe una versión para el computador que se puede descargar gratis en http://earth.google.com/. La exploración de este programa es muy interesante y se pueden lograr imágenes ésta.


Y como me escribió una compañera francesa; "taluego".